lunes, 3 de mayo de 2010

Los infectados y los zombies. (Parte II) Diferencias físico-motoras

En la entrada anterior os señalé la principal diferencia entre zombies e infectados: unos son criaturas, los otros humanos.
Ahora bien, dejando de lado las implicaciones metafísicas que ello conlleva, ¿Qué nos importa esto a nosotros como eventuales supervivientes? Puedes, lógicamente, diferencias en sus capacidades.

Son evidentes. No voy a explicar las cualidades de los zombies, para ello me remito a mis anteriores entradas, ni voy a explicar las capacidades de un infectado, puesto que, por el momento, las entenderemos como esencialmente humanas (aunque posteriormente se hará una entrada explicando las diferencias entre humanos e infectados). Me voy a limitar por tanto, a analizar sus diferencias.

1º) En el plano de aptitudes activas: Las condiciones físicas generales de un infectado son superiores a las de un zombie, debido a que su cuerpo y sistema nervioso es el humano. Es, por tanto, más rápido, más fuerte, más ágil y más reactivo. A todas luces, en el plano ofensivo, es mucho más peligroso que un zombie; debido a que estos, por su estado de podredumbre y degeneración, no son rival, en combate uno a uno, contra un humano medio, o un infectado.

2º) En el plano de aptitudes pasivas: Los infectados pierden. ¿Por qué? Sencillo, porque padecen, igual que nosotros. Un infectado, si no se alimenta se muere; si se desangra, se muere; etc... La pregunta de capital importancia es ¿Sienten dolor? La respuesta a esta pregunta es trascendental, puesto que supondría una gran ventaja en la lucha contra ellos. Mi respuesta personal es que no. El porqué de esto es que se encuentran en un estado de agresividad y frenesí tal, que su sistema nervioso receptivo, está bloqueado (como cuando estamos tan tan enfadados que no sentimos el dolor, o cuando tenemos mucho miedo o estupor, y no nos duele algo hasta pasados unos segundos).

3º) Su sistema nervioso: Si bien en la mayoría de los casos este se halle en buen estado, el cerebro y anejos (cerebelo, hipotálamo...) está profundamente afectado. Esto redunda en que no tienen unas capacidades perceptivas tan buenas como nosotros, pero sí superiores a las de un zombie. La diferencia principal es la vista, la cual se degrada rápidamente debido a que los infectados tener problemas con los párpados, y por consiguiente, el globo ocular se seca, degradando su capacidad. Por otra parte, nosotros usamos tanto la vista porque socialmente es el sentido más importante, pero, los infectados no tienen vida social, y, como animales, no tienen la dependencia extrema que tenemos nosotros de los ojos.
Pero, no todo es malo para ellos, pues precisamente por tener dismuida su capacidad visual, aumenta el esfuerzo en el resto de sentidos, mejorando sensiblemente su olfato y su oído.

El infectado está, por todo lo dicho, en una distancia intermedia entre humano y zombie, en lo que a sus aptitudes físicas se refiere.
Por un lado, es más rápido y fuerte que un zombie, igualando, e incluso pudiendo superar a un humano (si este está afectado por una enfermedad o por cansancio). Por otro, tienen mejor percepción que un zombie, y aunque tengan mejor algunos sentidos que nosotros, definitivamente, les superamos en el cómputo global (principalmente porque podemos racionalizar nuestras percepciones, ellos no).
Y, finalmente, si bien no son tan resistentes como un zombie, sí son más resistenes que nosotros al dolor y a las heridas y/o infecciones.

1 comentario:

  1. Saludos, interesante tema.
    Les dejo un enlace que también habla sobre esto.

    http://www.historiasdezombies.com/noticias-de-zombies/diferencias-entre-zombies-e-infectados/

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