lunes, 17 de mayo de 2010

Los infectados y los zombies. (Parte III) Diferencias psicológicas, ético-morales

Este punto es uno de los que más interés puede suscitar en el estudio de las diferencias entre zombies e infectados.

En primer lugar, cabe resaltar que un zombie es un ente reanimado, que vive a través del cuerpo de un humano muerto. Un infectado es algo diametralmente opuesto, es una persona enferma. Aunque, a efectos prácticos, la mayoría pueda pensar que son lo mismo (asesinos antropófagos a los que hay que elimnar), en realidad esto tiene bastantes más consecuencias de las que parece a simple vista.

Comencemos por las diferencias psicológicas:

-¿Es un infectado más inteligente que un zombie? La respuesta es obvia: sí. Un infectado es una persona en un estado de enfermedad terminal, pero es una persona; y por tanto tiene intelecto. Los zombies no, no tienen inteligencia, ni siquiera primaria.
Esto quiere decir que, a pesar de no poder demostrarse, se puede pensar que un infectado podría llegar a hacer estrategias relativamente complejas para poder darnos caza, o tendría en cuenta su propia supervivencia a la hora de atacarnos (no podríamos hacer que se cayese en un agujero tratando de atraparnos). Esto, unido a sus superiores capacidades físicas, convierte a los infectados, a corto plazo, en un enemigo mucho más peligroso que un zombie.

-¿Pueden, por consiguiente, los infectados aprender? En mi opinión creo que sí. Nada nos lleva a pensar lo contrario. Son seres humanos que conservan parte de su inteligencia, aunque su racionalidad se halle anulada por el virus, y por tanto es posible que pudiesen aprender ciertas cosas, como rutinas, tácticas de caza o elementos del paisaje. Esto se puede ver en películas, de forma algo exagerada, como en "I AM LEGEND", donde uno de los infectados consigue deducir el mecanismo del protagonista, y consigue tenderle una trampa.

-Diferencias ético-morales


-Lo primero que podemos decir es que, a efectos prácticos, ni zombies ni infectados tienen moral. Para ellos nada está mal ni bien, simplemente lo hacen; por tanto, olvidaos de que no os vayan a comer porque estéis desvalidos o indefensos, o porque seáis padre de familia, simplemente os comerán igual. Cuando hablo de diferencias ético-morales no me refiero entre ellos, me refiero en nuestra actitud para con ellos.

-Dicho lo anterior, y teniendo en cuenta las anteriores entradas que he escrito sobre qué es un zombie (me remito: http://cazadorzombie.blogspot.com/2010/01/que-es-un-zombie-parte-i-definiciones-y.html) podemos deducir que su exterminio es absolutamente indiferente a todos los niveles:

a) En el plano legal nada impide destrozar a balazos, o palazos, un cadaver animado, como mucho entraría dentro del tipo legal del Art. 576 del Código Penal ("Profanación de cadáveres") pero debido al "Estado de necesidad" se nos exculparía, y no tendríamos ningún tipo de sanción.
b) En el plano religioso no quiero entrar demasiado, pues habrá algunos creyentes que entiendan que es un castigo divino que manda Dios para purificarnos, pero creo que la mayoría de ellos lo entendería como una plaga que debemos superar.
c) En el plano moral, no debemos pensar que estamos haciendo algo malo, puesto que simplemente nos estamos defendiendo de una agresión, lo que justifica nuestro comportamiento a la hora de agredir a los zombies.

Ahora bien, con los infectados estamos en un plano completamente distinto, estamos hablando de seres humanos infectados que, eventualmente, podrían ser salvados por una hipotética cura. Esto debería condicionar nuestra actitud, y en lugar de intentar su erradicación y exterminio (como se debería hacer con los zombies), deberíamos en primer lugar intentar analizarlos y buscar la cura, mientras nos defendemos de ellos. Sólo estaría justificado su completa masacre en caso de grave peligro para la especia humana.
Es decir, matar a un infectado sí tiene consecuencias penales (es un homicidio Art. 138 Código Penal), sí tiene consecuencias religiosas (en lugar de intentar ayudar al prójimo, le estás matando), así como morales. Eso sí, hay que decir que a nadie se le exige un comportamiento heroico, y esto quiere decir que, en caso de peligro inminente de muerte, sí estaría justificado acabar con la vida de un infectado.


Eso es todo, de momento!

PD: Espero comentarios, que últimamente no decís nada!

lunes, 3 de mayo de 2010

Los infectados y los zombies. (Parte II) Diferencias físico-motoras

En la entrada anterior os señalé la principal diferencia entre zombies e infectados: unos son criaturas, los otros humanos.
Ahora bien, dejando de lado las implicaciones metafísicas que ello conlleva, ¿Qué nos importa esto a nosotros como eventuales supervivientes? Puedes, lógicamente, diferencias en sus capacidades.

Son evidentes. No voy a explicar las cualidades de los zombies, para ello me remito a mis anteriores entradas, ni voy a explicar las capacidades de un infectado, puesto que, por el momento, las entenderemos como esencialmente humanas (aunque posteriormente se hará una entrada explicando las diferencias entre humanos e infectados). Me voy a limitar por tanto, a analizar sus diferencias.

1º) En el plano de aptitudes activas: Las condiciones físicas generales de un infectado son superiores a las de un zombie, debido a que su cuerpo y sistema nervioso es el humano. Es, por tanto, más rápido, más fuerte, más ágil y más reactivo. A todas luces, en el plano ofensivo, es mucho más peligroso que un zombie; debido a que estos, por su estado de podredumbre y degeneración, no son rival, en combate uno a uno, contra un humano medio, o un infectado.

2º) En el plano de aptitudes pasivas: Los infectados pierden. ¿Por qué? Sencillo, porque padecen, igual que nosotros. Un infectado, si no se alimenta se muere; si se desangra, se muere; etc... La pregunta de capital importancia es ¿Sienten dolor? La respuesta a esta pregunta es trascendental, puesto que supondría una gran ventaja en la lucha contra ellos. Mi respuesta personal es que no. El porqué de esto es que se encuentran en un estado de agresividad y frenesí tal, que su sistema nervioso receptivo, está bloqueado (como cuando estamos tan tan enfadados que no sentimos el dolor, o cuando tenemos mucho miedo o estupor, y no nos duele algo hasta pasados unos segundos).

3º) Su sistema nervioso: Si bien en la mayoría de los casos este se halle en buen estado, el cerebro y anejos (cerebelo, hipotálamo...) está profundamente afectado. Esto redunda en que no tienen unas capacidades perceptivas tan buenas como nosotros, pero sí superiores a las de un zombie. La diferencia principal es la vista, la cual se degrada rápidamente debido a que los infectados tener problemas con los párpados, y por consiguiente, el globo ocular se seca, degradando su capacidad. Por otra parte, nosotros usamos tanto la vista porque socialmente es el sentido más importante, pero, los infectados no tienen vida social, y, como animales, no tienen la dependencia extrema que tenemos nosotros de los ojos.
Pero, no todo es malo para ellos, pues precisamente por tener dismuida su capacidad visual, aumenta el esfuerzo en el resto de sentidos, mejorando sensiblemente su olfato y su oído.

El infectado está, por todo lo dicho, en una distancia intermedia entre humano y zombie, en lo que a sus aptitudes físicas se refiere.
Por un lado, es más rápido y fuerte que un zombie, igualando, e incluso pudiendo superar a un humano (si este está afectado por una enfermedad o por cansancio). Por otro, tienen mejor percepción que un zombie, y aunque tengan mejor algunos sentidos que nosotros, definitivamente, les superamos en el cómputo global (principalmente porque podemos racionalizar nuestras percepciones, ellos no).
Y, finalmente, si bien no son tan resistentes como un zombie, sí son más resistenes que nosotros al dolor y a las heridas y/o infecciones.

Regreso

Buenas noches a todos! Antes de publicar nada quería saludaros después de tanto tiempo...Los motivos por los que he estado inactivo no son los que os podáis imaginar...Definitivamente no, no me ha comido el cerebro un zombie, ni me ha mordido el cuello un infectado xD.. Si no algo mucho más mundano: problemas.
Problemas de todo tipo, en la Universidad, es un año particularmente difícil; también estoy muy liado en el trabajo, al que ahora le echo más horas; y, por si fuera poco, a nivel sentimental, ahora tengo pareja, y estos meses me ha absorvido mucho.
Por tanto, os ruego que me perdonéis, porque ahora vuelvo a las andadas, y con sorpresas!

Nos vemos!

PD: estoy ahora mismo escribiendo la segunda parte sobre los infectados en un ratillo la cuelgo.